jueves, 14 de abril de 2016

Campaña sucia.

“El silencio nunca se manifiesta con tanta superioridad como cuando se emplea como réplica a la calumnia y a la difamación.” 
                                       JOSEPH ADDISON


Por Harris Castillo.-La campaña negativa,  es una herramienta aceptada en los procesos electorales y se fundamenta en remarcar los errores o puntos negativos del contrario o los efectos negativos de su elección. No es lo mismo que campaña sucia.

En nuestro país hemos visto ambas. Contra el más grande líder de masas que conoce nuestra joven democracia, José Francisco Peña Gómez, se utilizó la primera tomando como argumento su origen haitiano, y la segunda cuando se le quiso ligar a sectores del narcotráfico.
Contra el doctor Balaguer, cuando se advertía sobre los riesgos de volver a llenar de luto el lar nacional, se utilizaba la primera, cuando se cuestionaron sus debilidades e indiferencia hacia el vínculo familiar, la segunda.

La campaña sucia contra Balaguer era menos útil en virtud de que el antagonismo ideológico de la época daba argumentos de sobra para encantar las masas o confundirlas, como sea de preferencia verlo.
Contrario al doctor Balaguer y por el hecho de haber desaparecido el debate de las ideologías de la escena, una lástima de muy alto costo, contra Leonel Fernández se utilizó la campaña sucia con más ahínco que la negativa.

Nadie ha sido más vituperado que estos dos grandes líderes (Peña Gómez y Leonel Fernández), quienes están llamados a gravitar en el sentimiento nacional por más tiempo que ningún otro.

A nivel de nuestra provincia, las campanas han sido más negativas que sucias, hasta este torneo.
La parte sucia de la campaña provincial o municipal, de había fundamentado en líos de falda más que todo. No habíamos sido testigos de una campaña tan rastrera,  asquerosa y de tan bajo contenido, como la que se ha orquestado en contra del actual senador Carlos Castillo.

Se han utilizado todo tipo de herramientas para echar por tierra los valores familiares,  olvidando su origen. Se le ha querido ligar con la compra de los aviones de patrullaje y vigilancia adquiridos cuando aún no era senador, y su vida privada ha sido objeto y sujeto de  maquinaciones burdas. Sumado a eso, cuestionamientos a elementos de su entorno, que no pueden sostenerse en justicia.

Contra Castillo se ha utilizado de manera efectiva la campaña negativa y esa es aceptable, pues toca a él manejar con agilidad los temas de gestión y resultados y los adversarios han sido más eficaces en este aspecto, por lo menos a nivel de redes sociales.

En un mercado electoral tan vulnerable, la desinformación y tergiversación son armas poderosas y de escaso riesgo.

No es lo mismo campaña sucia que campaña negativa.



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